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El vampiro evoluciona.

sábado, 18 de junio de 2011



El arquetipo del vampiro está cambiando en la literatura y el cine, y al igual que ocurre con todos los cambios, hay quienes están a favor y quienes están en contra, quienes consideran el cambio como una verdadera amenaza a la esencia original y quienes  creen que es necesario para adaptarse a los nuevos tiempos.
Si echamos un vistazo al pasado, el vampiro por excelencia es un ser oscuro, mortecino, sin sentimientos; dominado por los instintos y la antropofagia. Un ser que destila maldad en estado puro. Pensar en este tipo de vampiro me acerca al Nosferatu de Murnau, al Drácula que tan brillantemente interpreto Bela Lugosi y a los vampiros que nos muestra Richard Mathenson en Soy Leyenda. Y más recientemente: 30 Días de Oscuridad de Steve Niles y Nocturna de Benicio del Toro. Estos serían claros ejemplos de la imagen que muchos tienen de cómo debe ser un vampiro.
El mito del vampiro no es una moda pasajera, siempre ha estado ahí, aunque hay que reconocer que el fenómeno ha resurgido con mucha  fuerza en los últimos años. En gran parte, por ese nuevo vampiro literario que ha acabado convirtiéndose en un fenómeno mundial, que ha traspasado el papel para cobrar vida en la pantalla. Libros, películas y series, nos muestran la transformación que estos seres están sufriendo, un cambio de paradigma: vampiros con sentimientos de culpabilidad y más humanizados, seres oscuros que desean la luz, que quieren despertar a las emociones y recuperar un poco de esa humanidad que perdieron. Como hombres que fueron, son complejos, pueden mantener esa dualidad que nos caracteriza en cuanto a bien-mal, luz-oscuridad, bondad-maldad,  egoísmo-generosidad, pecado-virtud; así que han decidido abandonar las sombras y están evolucionando.
Ha nacido un nuevo vampiro: eternamente joven y oscuro, hermoso y con un gran magnetismo y atractivo (al fin y al cabo son sus armas de caza). Romántico, elegante, culto, profundo y sutil, un asesino que se resiste a matar, pero que continua sujeto a su condición y sus instintos, y que lucha para liberarse.
No creo que los vampiros de ahora sean light, edulcorados, como los detractores insisten en llamarlos –a excepción de algún caso, por supuesto. No daré nombres. 
Hay infinidad de modelos que ponen de manifiesto lo que expongo:
Acordaos de Lestat, ejemplo de romanticismo, sensualidad y también de maldad, egoísmo y vanidad. Asesino sin escrúpulos que no conoce el arrepentimiento, en consonancia con su opuesto y amado Louis, uno de los primeros vampiros éticos de la literatura. 
Del Drácula de Coppola,  más romántico que monstruoso, pero capaz de cualquier atrocidad para conseguir aquello que desea.
De  Blade, otro «vegetariano».

Y de plena actualidad, personajes de series como True Blood o Crónicas Vampíricas,  de verdad me cuesta ver a Bill Compton  como a un metrosexual vanidoso y perfecto, y  a Damon Salvatore como un vampiro contenido que controla sus impulsos, sean del tipo que sean. Ambos poseen los rasgos clásicos de la naturaleza vampírica.
Películas como Déjame Entrar, adaptación de la novela del sueco John Ajvide, llevada al cine por Tomas Alfreddson, mantiene, a mi parecer, la esencia del mito del no-muerto a la vez que cuenta una preciosa historia de amor. ¿Por qué un vampiro no puede amar?
No creo que el vampiro haya perdido su magia, su viejo encanto, los detalles que lo hacen terrorífico, simplemente está evolucionando, rejuvenece y se adapta para llegar a todos los públicos.
Los clásicos siempre estarán ahí, indisolubles, de los que se seguirán nutriendo la literatura y la industria del cine. Nunca pasarán de moda, son las raíces de estos nuevos personajes que traen un aire distinto, acorde a una nueva sociedad que necesita variedad. Gente joven que crea  sus propios mitos,  más afines  a su personalidad pero sin desmerecer a los pioneros y desde el más absoluto respeto. Entonces, por qué no tratar con ese mismo respeto a quienes disfrutan con estos  nuevos vampiros.












17 comentarios:

  1. Creo que los ejemplos de nuevos vampiros que pones no están nada mal (Lestat es mi vampiro favorito, por ejemplo).

    El debate entre los vampiros "nuevos" y los antiguos creo que es, más bien, entre Drácula y los vampiros tipo Crepúsculo (que lo son, casi, sólo de nombre).

    Sea como sea, me encantan los vampiros y nunca he dejado de lado una historia de vampiros, por diferentes que fueran, mientras pensase que fuese buena.

    Lo malo es que ahora abunda demasiado la copia de Crepúsculo y hay poco vampiros de verdad como el Lefanu o los de Anne Rice. De todas maneras, es sólo mi opinión y la tuya, es tuya y es muy, muy respetable.

    Un saludo y gran post. =)

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  2. Otra entrada excelente, María, y con la que estoy totalmente de acuerdo.
    En literatura (como en música o cine) está todo inventado; no lo digo yo, lo dicen, y con acierto. No podemos aspirar a inventar nada nuevo, pero tenemos la posibilidad de reinventar lo ya existente en nuestras propias historias.
    Tú sueñas con vampiros y yo con dragones, ideas innovadoras, las nuestras, ¿no te parece? Jajaja. Pero nuestras historias sí son originales, y nuestra prosa sí es solamente nuestra, y a mucha gente le gusta la combinación de ambas (a mí, personalmente, tu narración y tu forma de narrarla me han llegado al corazón).

    Así que a quién le importa el fondo, si la forma es buena, y respeta los mitos en los que está basada.
    Además, los cambios no sólo son buenos, también son necesarios. Eso se llama evolución.
    ¿Puedo decir que adoro a William?

    Besos, mi niña, eres una escritora maravillosa.
    Que los dioses te guíen.

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  3. Los vampiros actuales no es que sean malos, al menos no todos. Soy fan a Anne Ricce, y me encanta Lestat y, sobre todo, Loui, porque es un tipo que disfruta sintiéndose culpable (Mi peli favorita de vampiros es entrevista con el vampiro xD).
    He escrito poco sobre vampiros, no son lo mío, prefiero las hordas de zombis (sobre las cuales tampoco he terminado novela alguna) y el futuro postapocaliptico (casi 60 páginas cuando lo deje de escribir xD).
    Desde luego, hay mucho que decir sobre los vampiros actuales, pero a pesar de todo, con todo el respeto para aquellos que escriben o leen este tipo de literatura, he de admitir que no me atrae Crepúsculo. No lo he leído pero he leído críticas sobre el libro y no me ha terminado de gustar.
    Desde luego, es una opinión personal.
    Pero esto va por modas que tiran para uno u otro género, a ver si se pone de moda la fantasía épica otra vez xD.

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  4. Por cierto, con lo de que va por modas, me refiero a que se demanda más un género u otro xD.
    Por cierto, también soy de los que piensan que no importa el mito, cada uno es padre de sus propias obras, nadie puede decirte que te acojas a nada cuando lo has inventado tú.
    Saludos.

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  5. Estoy totalmente de acuerdo contigo María. Lo importante es la historia que uno pueda desarrollar a partir de ese mito.
    Ahora estoy acabando la historia de Abel y Dana (que me está gustando mucho) para empezar a conocer a William, que con todos los comentarios que estoy viendo por ahí ya tengo ganas.
    Saludos!!!

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  6. Muy buena entrada señorita. Muy buena entrada porque has tocado un punto polemico y por lo tanto das pie a comentar. Veamos, los vampiros surgieron de un mito (leyendas rumanas) en las que se baso el escritor Stoker.¿Queeis que él en su momento no adapto dichas habladurias para dar forma al personaje de Dracula, que todos conocemos? Pues lo hizo y con una combinación de las leyendas de la zona y del personaje historico Blac el empalador. Entonces no entiendo a todos esos detractores que defienden la idea original de Stoker (los respeto pero no los entiendo). Como bien dice Bea, en la literatura ya está todo inventado pero señores, la imaginación no debe tener límites. JAMÁS.
    Cada escritor tiene sus fuentes de inspiración y en base a ello, crea, le da forma y sobre todo aporta "su toque original". Meyer nos presentó a un vampiro romántico,¿y qué? ¿que tiene de malo su nueva versión? Ella al igual que Stoker se inspiró en alguien y le dio su particular toque. Hizo lo que miles de escritores hicieron y seguiran haciendo, remodelar una historia y convertirla en suya. Así que no seamos tan cerraditos de mente y entandamos de una vez que la imaginación no tiene barreras.

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  7. No es un tema tan complicado, a mi entender. No se trata de elegir entre vampiros que te acojonan o vampiros que te hacen suspirar. Mis vampiros favoritos viven en Salem's Lot; he leído la novela de King unas veinte veces (digamos, una vez al año, desde que la compré), y me muero de miedo cada vez. Anne Rice me atrajo al principio con su vampiro atormentado, me encantó Louis, y luego me aburrió con unas historias que se me antojaban repetitivas y ya no me decían nada nuevo. La novela de Bram Stoker sigue siendo una de mis favoritas, junto con la visión apocalíptica de Richard Matheson, otra que me dio pesadillas durante semanas.
    Y adoro la saga Crepúsculo.
    Pero no penséis que prefiero a los vampiros guapos y románticos frente a los monstruos de pesadilla que han sido los vampiros desde el principio de los tiempos. Lo que me atrae es el talento de cada escritor. Y la capacidad de un autor para engancharme desde el primer párrafo, para mantenerme interesada, para sorprenderme.
    Modas y prejuicios aparte, hay que reconocer que Meyer ha creado un mundo apasionante y que ha sido capaz de sorprendernos en cada una de sus novelas. Y os habla una lectora muy exigente, la misma que opina que Dan Brown debería dedicarse a hacer calceta, porque como escritor es un asco, y no digo que no tenga imaginación,ojo.
    Así que no hablemos de los orígenes del mito, o de preferencias, o de modas. Somos lectores, y debemos hablar de autores con o sin talento.

    Yo elijo el talento.

    Y animo a J.J a leer Crepúsculo. Te aseguro, compañero, que merece la pena. No hagas caso de las críticas que oyes o que lees, sino de las recomendaciones de aquéllos que tienes cerca. Léelo, J.J, y entonces opina.
    Y después podremos hablar de la novela de María.

    Y, por cierto, ¿en serio dudas de que la fantasía épica esté de moda?

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  8. Los vampiros es un tema que lleva intrigando a las personas desde hace siglos. La figura de alguien capaz de vivir el la noche y chupar la sangre a sus víctimas para convertirlas en no-muertos se ha integrado a la cultura popular y es parte de los misterios que envuelven la literatura, el cine,, las series,...
    A mí me gusta Crónicas Vampíricas, me encantan las historias de amor que mezclan lo natural y lo esotérico, aquellas que no sabes nunca cómo van a terminar ni si tienen posibilidades de continuar.
    Y, en consecuencia, me gustan los vampiros con sentimientos y remordimientos, con ilusiones y anhelos, con ideas propias. Nunca me gustaron las películas antiguas donde el miedo era lo que impulsaba la trama.
    Así que yo voto por seguir el camino actual y presentarnos esa nueva faceta de unos seres oscuros de la noche que se iluminan con un sentimentalismo impropio del pasado.
    ¡Un gran beso, María!

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  9. Esta entrada era una forma de demostrar, que aunque el vampiro que vemos ahora en los libros y en la pantalla dista bastante de los primeros representados en la literatura y en las primeras adaptaciones cinematográficas, el migo es el mismo y conserva los rasgos y la naturaleza característica de dicho ser. La inmensa mayoría de los que ahora disfrutamos, tienen colmillos, matan y beben sangre, y también los hay que no. Por esa dualidad de la que hablo en mi entrada, no existe el bien sin el mal, incluso dentro de un mismo individuo, ese es el equilibrio perfecto.
    Coincido con muchas de vuestras opiniones, sobre todo con algo que dice Bea, deberíamos fijarnos más en el talento del autor, ademas de en la trama, puede que, influenciados por los prejuicios y malas predisposiciones hacia el nuevo vampiro ( light y edulcorado, que los habrá, aunque yo les encuentro su encanto a todos) nos estemos perdiendo una serie de buenos libros de mucha calidad literaria y con buenas historias con las que disfrutar, que al fin y al cabo, de eso se trata.
    Un abrazo.

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  10. Ah, que se me pasaba. Bea, adoras a mi niño? Qué orgullosa que estoy de él,mi vampirillo particular, tan guapo y adorable,y a la vez complejo, lleno de defectos....y con colmillos!!,

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  11. Bea, desde luego, si tengo la suerte de encontrar en la biblioteca el libro, lo leeré, nunca pierdo ocasión de sacar mis propias conclusiones si se me pone a tiro.
    Anxana sabe que me gusta su forma de escribir, al margen del género se debe valorar al autor. Yo soy de fantasía, sin embargo no he tenido problemas en disfrutar de novelas de otros géneros, lo importante es que el autor te hable, que al leer sientas lo que él siente al escribirlo.
    Soy escritor, al menos lo intento, y sé bastante bien lo que cuesta sacar adelante una novela, por eso respeto a cualquier escritor que lucha por editar su novela.
    Saludos.

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  12. A mi las peliculas de underwold me parecen extraordinarias . las 3 .

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  13. Sip, me gustaron mucho, de hecho sirvieron de inspiración a muchas de las escenas de acción de mi trilogía. Lucian, es mi personaje favorito de toda la saga. Me gusta todo lo sobrenatural, por lo que estoy abierta a cualquier libro o película sobre el tema. Soy capaz de llorar con Dracula y encaramarme al sofá por culpa de la tensión mientras veo Underworld y Blade. Necesitaría tres folios para enumerar todos los títulos, así que tenéis permiso para ir contandome los que os gustan a vosotros.
    Puede que que haya algo que no conozca.
    Un beso.

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  14. Yo siempre estaré del lado de los vampiros clásicos. No ha habido un vampiro tan espectacular, tn impresionante, como el Nosferatu de Murnau. Ya pueden pasar los años, que ninguno me estremecerá como ese. Realmente da miedo aún hoy en día.
    No obstante, me parece muy bien que esta criatura literaria y cinematográfica evolucione. Y me parecen grandes personajes ese Lestat sibilino o el Drácula romántico. Pero estos personajes mantienen la esencia que los creo: el terror.
    Ahora bien, esta nueva moda (porque sólo es eso, con todos los respetos) de vampiros metrosexuales empalagosos, no me agrada nada. Un vampiro tiene que dar miedo de verdad, bajo mi punto de vista.
    Pero, como digo, respeto a quienes sí les gusta.

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  15. J.J-- lo que yo decía: el talento!

    Javier-- ¿a qué llamas miedo de verdad? Porque el amor puede ser muy aterrador...

    María: gracias por todo, mi niña.
    Una peli que me dio muchísimo miedo hace veinte años, y que hoy disfruto como una niña: Jóvenes Ocultos.
    Muchos besos

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  16. Si, ser vampiro parece estar de moda, sin embargo los vampiros de Anne rice y Dracula de Stoker son las mejores interpretaciones en mi opinion y perduran a traves de los años como los mas cercanos a este genero de criaturas fantasticas y oscuras..

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  17. Nyra, en eso tienes razón, pero creo que es porque son los que mas se asemejan al prototipo de vampiro que tenemos en mente. Siniestros, góticos...pero también hermosos de apariencia!! Los de las series de ahora no son los primeros vampiros guapos del cine!
    Un beso, Nyra

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