¡Un día alucinante!





Esta es una entrada ñoña, tonta y tan necesaria para mí.

Ayer fue mi cumpleaños y creo que tengo tendinitis de contestar tantas felicitaciones. Me encantó leer todos los comentarios, los mensajes, cada correo. Fue bonito ver las diferentes formas de expresar lo mismo. Hubo algunos que me emocionaron mucho por el cariño que trasmitían, y otros por el mensaje que contenían. Por cierto, aún me quedan muchos por leer.

¡Os quiero!!

A veces no te das cuenta de que, sin pretenderlo, formas parte de la vida de otras personas. Personas a las que no conoces, con las que nunca has hablado, pero que están ahí; y ellas sí que te conocen a ti. Te ven todos los días, se toman unos minutos de su tiempo para ver qué te cuentas hoy, incluso se preocupan si un día dices que te has resfriado. No sé si voy a conseguir explicar esto, porque es curioso que pueda escribir tochos de 500 páginas y que no sea capaz de ponerle palabras a lo que pienso.


Ayer leí algunos comentarios que me tocaron un poquito el alma  (vale, necesité una caja de pañuelos), porque me sorprendieron muchísimo por el sentimiento que contenían y lo que expresaban.  Y me cuesta asumir que para algunas personas mis libros y yo podamos significar todo eso que expresan. Cuando alguien me da las gracias por escribir, mi respuesta siempre es la misma y me sale de dentro:

¡No, gracias a ti por leerme!

Pero hasta cierto punto esto lo entiendo. Si le diera la vuelta  a la situación y tuviera el valor de escribirle a los autores que admiro, creo que parecería una loca con un ataque de histeria. De hecho, a día de hoy, tengo como editora a una de las escritoras que más he admirado y admiro, y no sabéis el trabajo que me cuesta parecer normal cuando hablo con ella, porque lo único que me sale del corazón es ponerme a dar saltitos y gritarle… 

¡Me encantan tus libros, me encantan tus libros! ¡Es un flipe estar aquí, hablando contigo!!! 


Sí, por eso mismo no lo hago, me pondría una orden de alejamiento. 

El problema reside en que me cuesta mucho asumir que ese efecto yo pueda causarlo en otros lectores. Ayer hubo personas que me dijeron cosas que han dejado huella. Una chica me dijo un montón de cosas preciosas y terminaba explicándome que lo hacía porque sabía que lo leería y que tendría el detalle de contestarle, sin importar el tiempo que tardara, porque siempre lo hacía, porque respetaba a mis fans como nadie. ¡FANSSSSS!!! 

Uff... lees cosas que...

Quien no me conozca pensará que es falsa modestia; quien sí sabe que ahora mismo estoy roja como un tomate y que me siento como si me hubiera quedado en ropa interior en medio de una manifestación de miles de personas. Porque… ¿cómo voy a tener yo fans? Algún troll que otro sí, y creo que son los mismos que me persiguen desde el cole. Hay traumas del patio que no se consiguen superar.


Lo cierto, y lo más sorprendente de este comentario, es que alguien se sorprenda y agradezca que seas amable y des las gracias por algo. A mí me han educado de este modo, hay que ser agradecido.


Hubo otros mensajes que me dejaron un nudo en el estómago. Personas que me siguen desde el primer libro, o que me acaban de conocer por el último, que me aseguran que mis historias significan mucho para ellas, que recuerdan cosas sobre mí que ni yo misma recuerdo. En otros me contaban que he sido como una medicina para una etapa de depresión, para un mal momento, o que el simple hecho de poder tratar conmigo a través de una red social les ha hecho ver el mundo con otros ojos.

¡Madre mía!!!!


Digerir algo así cuesta mucho, porque yo me miro en el espejo y no veo nada de eso. Me percepción es distinta. Si en estos casi cuatro años que llevo publicando novelas he llegado hasta aquí, y ese hasta aquí es mucho para mí, es por todas esas personas que compran y leen mis libros, y por las que después los recomiendan, los regalan o hablan de ellos. Yo sí que debo dar las gracias a todas esas personas, porque cada vez que se me pasa por la cabeza que no merece la pena tanto trabajo y esfuerzo, alguien me da las gracias a mí por alegrarle el día  y, entonces, es mi mundo el que se ve con otros ojos.

¡Mirad qué detalles más bonitos me hicieron ayer!!




3 comentarios

  1. Antes de que se me olvide, Felicidades atrasadas.
    Tienes razon, pero gracias a ti seguro que hay alguien que ha empezado a leer, recuerdo cuando leí Pacto de sangre, fue cuando te conocí, me gusto un montón esa forma de engancharme al libro, pero por aquel entonces yo era una principiante en fanática de la lectura, por lo cual todos mis libros eran e-books, ¿¡¿como iba a gastarme 15€ en un libro?!? claro que en ese momento yo no sabia lo que implicaba un libro, era una mera espectadora aprendiz, pero recuerdo perfectamente el día que fui a la librería sin saber que libro coger, buscaba y buscaba, pero nada me llamaba suficientemente la atención o eran demasiado caros para mi, pero en ese ultimo momento de darme por vencida vi en un lomo "María Martínez", me quede un poco pensativa porque yo conocía ese nombre, lo cogí sin duda alguna, no mire el precio, sinopsis o portada, me lo lleve a casa y efectivamente devoré El encanto del cuervo en 1 noche. Así que veo bien que autoras como tu nos den las gracias, puesto que sin nosotros no seríais algo famosos en el mundo literario, pero creo que el agradecimiento es mutuo, porque sin ti no hubiéramos conocido a William, Kate o Abby, tu eres quien crea esos mundos, quien nos hace desconectar unas horas de todo problema que nos pueda rodear. Solo me queda un de nada, pero gracias.

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  2. Felicidades! Solo decir que casi coincido con todo el inicio en la lectura de la compañera Aria. También conocí tu obra por casualidad y me dejé llevar por mi instinto, así devoré Pacto de Sangre y todas las que le siguieron. Te sigo, te recomiendo y las que me hacen caso, se convierten en nuevas seguidoras tuyas. Así que sigue adelante, que yo también te seguiré.
    Un abrazo enorme

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  3. Uff!! Yo no sabia lo que era leer un libro a mi edad (Unos cuantos ya), hasta que rebuscando para ver si era capaz de leerme uno entero y de repente lo vi... "Pacto de Sangre". Evidentemente lo devore, así que yo si que te debo las gracias a ti porque comenzó una cultura nueva que para mi no existía, esa la de leer libros (jeje) porque a partir de ahí fueron un montón.

    Gracias porque los escritores nos hacéis meternos en un mundo en el que no imaginamos. Y creo que no hace falta que diga cual es mi escritora favorita, jeje (Y mas cuando vi que te gustaba Sobrenatural, amo a los Winchester, jajaja)

    Un abrazo y felicidades atrasadas, jeje

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