Rompiendo las reglas ya tiene su punto final




Hace unos días que terminé de escribir mi octava novela. ¡OCHO! Más o menos son unas tres mil trescientas páginas, o un millón cien mil palabras, en seis años. No sé a vosotros, pero a mí me parecen un montón, tanto el número de páginas como el de años que llevo escribiendo.
Cuando miro atrás y me detengo a pensar en mis comienzos, me cuesta un poco reconocerme en esa juntaletras que era entonces, y digo juntaletras porque la persona de esos principios y la de ahora sigue siendo la misma. Bueno… quizá no exactamente la misma, pero sí lo soy en lo importante y en lo que nunca debería cambiar.


Otra de las cosas que me ocurren cuando miro atrás y le echo un vistazo a esas primeras páginas, a esas primeras novelas…, es que me gustaría subirme al edificio más alto del mundo y lanzarme de cabeza.
¡Madre mía, qué vergüenza! ¿Cómo escribía tan mal? Y no lo digo para que ahora alguien comente: «No digas eso, no. Si lo hacías muy bien. A mí me encantan tus primeras novelas». Gracias, de todo corazón… pero… ¡Qué frases! ¡Qué párrafos! ¡Qué diálogos! Y mejor no menciono el estilo, la puntuación… ¡Ay!


Hay que ser crítico y realista con uno mismo, y esas primeras novelas tienen partes que no hay por dónde cogerlas.  Aunque no todo van a ser azotes, también hay que ver lo positivo. En estos seis años he ido aprendiendo y mejorando mucho, y en gran medida ha sido gracias a esos primeros libros. Con esto no quiero decir que ahora lo haga muy bien —ya me gustaría—, porque no es así. Me queda mucho por aprender y mejorar; pero cuando miro estas últimas cuatro novelas, noto esa palmadita en la espalda que me dice que voy por el camino correcto y que trabajar tanto tiene su recompensa.


Y como decía, hace unos días que terminé mi octava novela, que no es otra que ROMPIENDO LAS REGLAS, la que ya es el segundo libro de la Serie Cruzando los límites.
En ese momento que puse el punto final, el diccionario de la RAE me habría recogido como la definición exacta y gráfica de la palabra alivio. Solté el aire de mis pulmones como si llevara meses conteniéndolo. Y en realidad así era, meses con el estómago encogido, hecha un manojo de nervios, de dudas y de sentimientos contradictorios.


Muchos ya sabréis cómo surgió esta historia. Para los que no, os diré que existe gracias al incontable número de lectores que la pidieron. Sí, la pidieron. Aún me cuesta creerlo.
Cuando Cruzando los límites se publicó, yo no imaginaba ni de lejos que fuese a tener la repercusión que ha tenido, ni tanto éxito como para que haya alcanzado su segunda edición en apenas seis meses. Tampoco creía que tan poco tiempo después de que llegara a las librerías, los lectores iban a reaccionar con tanto entusiasmo a la historia y a esos dos personajes secundarios que aparecen en ella: Tyler y Cassie.

¡No os cuento cómo me sentí cuando supe que Cruzando los límites había logrado su segunda edición!!

Pero lo hicieron, y las peticiones para que ellos tuvieran su propio libro se multiplicaron hasta tal punto que ni mi editora ni yo pudimos ignorarlas. Así que, cuando ella me propuso escribirla,  yo no pude negarme.


Entonces empezó una de las mayores aventuras a las que me he enfrentado nunca, creativamente hablando. Cruzando los límites era un libro con un final cerrado, conclusivo. Tyler y Cassie se hacen notar en la historia, pero solo como esa conciencia que guía a los personajes principales en su camino. En ningún momento tejí para ellos ningún hilo que no conduzca al desenlace del perfecto final para Caleb y Savannah.
Nunca imaginé una trama para ellos salvo ese tira y afloja y ese atisbo de atracción que les lleva a un par de encuentros íntimos que apenas se insinúan. Por lo que darle forma a un argumento que los uniera, con las pautas ya marcadas por los personajes y los sucesos ocurridos en Cruzando los límites, me supuso todo un reto porque no sabía cómo enfocarlo.


Así que, de golpe, me encuentro con que tengo que sacarme de la cabeza el proyecto que ya tenía en marcha y centrarme en este, sin apenas ideas y con un plazo de tiempo bastante corto para mí. No voy a contaros todo el proceso, solo os diré que hubo muchos días en blanco, con dudas, deshaciendo lo escrito y vuelta a empezar. Y cuando me vine a dar cuenta, solo tenía un tercio de la historia en el papel, muchas ideas en la cabeza que no sabía si servirían y solo tres meses para entregar la novela.

Este momento fue épico: mi editora presentando Rompiendo las reglas como novedad y yo con la novela sin terminar. A esto se le llama confianza, y yo más que agradecida. 

Me encerré en mi estudio, literalmente, y entonces empezó el trabajo de verdad. Recurrí a todas esas cosas que me ayudan a escribir, sobre todo a esa herramienta llamada Pinterest que para mí es vital. Puse cara a los personajes, la de verdad, la que yo veía en mi mente desde el principio, y doté de color y forma a los paisajes.

Mi «cárcel» de estas últimas semanas.

La historia surgió prácticamente sola, tanto que a solo un mes de la entrega no había modo de pararla y ver el final. Una escena tras otra la novela no dejaba de crecer, y me enamoré de ella, de sus protagonistas, de esos personajes que ya estaban y de los nuevos que han aparecido.
La acabé solo unos días antes del plazo (1 de marzo), y entonces empezaron las lecturas, las correcciones y todo el proceso para asegurarme de que no había nada fuera de su sitio. Creo que esta es la primera novela que se va a publicar tal y como ha salido de mi cabeza, sin cambios, ni repasos, ni escenas reescritas. ¿Me asusta que sea así? Mucho, porque normalmente le doy muchas vueltas y estoy meses repasando, releyendo, cambiando de opinión respecto a ciertos momentos y escenas. Pero también creo que esta novela tiene algo que las otras no tenían y que eso la hace más especial, es espontánea, está mucho más viva.
Rompiendo las Reglas es muy diferente a Cruzando los límites, y eso es lo que más me gusta. No quería un clon, ni en el argumento ni en los personajes. Si Caleb tiene un opuesto, este es Tyler; y lo mismo ocurre entre Savannah y Cassie.


¿Qué vais a encontrar en Rompiendo las reglas? Tantas cosas que no sabría por dónde empezar. Solo os diré que en esta novela los sentimientos están a flor de piel. Las emociones se perciben, se respiran y controlan todos los momentos. Vais a sentir amor, dolor, felicidad, frustración…, no siempre se entenderán esos sentimientos, pero no olvidéis que para leer este libro tendréis que salir de vuestra piel y meteros en la de los personajes con la mente en blanco. Fuera ideas preconcebidas, fuera prejuicios. No penséis en los personajes que ya creéis conocer. Debéis entrar a esta historia como una virgen a su primera vez. Vais a tener que dejar que os posean.

 Esta es la sinopsis para que os hagáis una idea de la situación que vais a encontrar.




 «El amor te destruye, te rompe en mil pedazos que nadie puede recomponer... Nadie salvo tú.»


Tyler es sexy, inteligente y seguro de sí mismo. Cabreado con el mundo, su carácter es impredecible. Los tatuajes de su cuerpo son el recuerdo constante de todo lo que ha perdido, de los errores que jamás podrá perdonarse y de los deseos que nunca logrará cumplir. Ha aprendido del peor modo posible que amar significa sufrir, y que el único modo de sobrevivir es regirse por sus propias reglas.

Cassie es lista y divertida, un poco cínica, y no le importa lo que los demás piensen de ella.  Sabe cuáles son prioridades, sus expectativas, y tiene muy claro la clase de vida que quiere vivir. Pero bajo esa apariencia de seguridad y control, se esconde un corazón roto y  asustado que intenta proteger a toda costa.

Han pasado casi dos años desde que Tyler y Cassie se vieron por última vez. Ninguno está preparado para el reencuentro, para aceptar que la atracción que una vez sintieron  sigue ahí, bajo la piel, imposible de ignorar. Enamorarse sin remedio parece inevitable; pero, a veces, el amor no es suficiente.  





 Estos son Tyler y Cassie.

Alguna vez ya he comentado que desde que descubrí Pinterest, ponerles caras a los personajes, imágenes a los paisajes…, se ha convertido en una pequeña obsesión, pero que me ayuda mucho a escribir.
Con Tyler me ocurrió algo curioso. Cuando empecé a escribir Cruzando los límites, el personaje, su apariencia, surgió viendo la película La jungla de cristal 5. Un buen día para morir. En esta película aparecía Jai Courtney, encarnando al hijo de John McClane, Jack McClane, y me encantó. Si os fijáis en las descripciones sobre Tyler en este libro y miráis a Courtney en este film, vais a ver que es la misma persona: pelo muy corto, rubio, ojos verdes, cuerpo atlético y fornido... Si bien, cuando abrí el tablero y empecé a incluir imágenes, descarté a este chico porque me parecía muy mayor. Busqué otros rostros, desde Jesse Roberts hasta Chris Zylka, y ninguno funcionaba; por lo que en mi cabeza tampoco funcionaba ni el personaje, ni tratar de escribir sobre él. Hasta que volví al origen, y entonces Tyler y yo nos pusimos de acuerdo en todo y la historia fluyó. Sí, solo tres meses antes del plazo. ¡Quién dijo temerarios!
Cassie está inspirada en Gabriella Wilde. A esta chica la conocía por su faceta como modelo y también como actriz por su pequeña aparición en la película Los tres mosqueteros (2011). ¿Por qué la elegí? Por su aspecto tan dulce. Cassie tiene una apariencia muy similar, que después contrasta en exceso con su carácter fuerte y descarado, cínico, y esa dualidad es un rasgo que me encanta del personaje.
Se que a muchos no os gusta ponerle imagen a los personajes, que preferís imaginarlos mientras leéis. Y esta es otra cosa curiosa, porque como lectora me ocurre exactamente eso, prefiero imaginarlos; pero como escritora me ocurre justo lo contrario. Una que es así de rara.

Espero que acabéis tan enamorada como yo de ellos.

Y hasta aquí lo que os puedo contar. Rompiendo las reglas, si la cabeza no me juega una mala pasada, saldrá publicada el próximo 16 de mayo. Apenas faltan dos meses y medio y yo ya estoy en pleno ataque de nervios.







10 comentarios

  1. OH MY GOD! Las ganas son infinitas, en Cruzando los límites ya me encantaron estos dos personajes pero en un libro solo ellos va a ser una bomba jajaja menos mal que tengo Una canción para Novalie para aguantar las ganas hasta Mayo

    Un besito guapa y sigue así que nos encantas <3

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  2. Felicitaciones por esta nueva novela (¡Ocho! Wow). Hablás con tanto amor de ella y de sus personajes, que no puede traer más que cosas buenas.
    Un besito :)

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  3. Ainss que ganas de leerla peque!!! Pero que ganaaaaas! Seguro que va a ser una pasada de historia, ya veras!! Un besazo amore

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  4. Ay por Dior!!!! Después de leer esta entrada tengo muchas más ganas de echarle el guante al libro de Cassie y Tyler ^.^

    Besinos ;-*****

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Pliiiis!! que esté libro llegue Argentina.. <3

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Hola. Estoy muy emocionada por la nueva novela,ame cruzando los limites y con ella dije amo a Maria Martínez y después con Una canción para Novalie y después adquirir El encanto del Cuervo.
    Gracias a estos libros me enamore de la literatura romantica new adult.
    Es un placer seguir leyendo sus obras.
    Saludos desde Nicaragua-Centro América.

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  9. Dios Santo, me he enamorado de tu libro, espero con muchas ansias la segunda parte, yo era feliz buscando libros y entonces puum apareció Cruzando los límites, y decidí darle la oportunidad de enamorarme, lo hizo, me perdí en el cada faseta de este libro me enamoro y me volvió loca, llegue al punto final y no podía creeelo, quería más, mucho más, cassie y Ty me atraparon por igual quería su historia, la nesecitaba y busque y si con que ya falta días para que salga, la espero con demasiadas ansias, soy una enamorada y quiero un final feliz para mis personajes literarios, y lo siento si los llamo míos, pero es que así los sentí, los sentí míos.
    Suerte y te seguire desde Acapulco Guerrero.

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