Mi tesoro



Ayer publiqué una foto en Instagram que despertó la curiosidad de algunas personas. Mencionaba mi lugar de trabajo, ese rincón que tengo en casa para soñar y del que no pienso moverme en todo el fin de semana.
Os lo enseño un poquito y os cuento.
Al principio, cuando empecé a escribir, me apoltronaba en cualquier parte de la casa con el portátil y ahí tecleaba. El lugar dependía del momento del día y de la actividad de mi hija pequeña. He llegado a escribir en el baño mientras ella chapoteaba en la bañera.
Pero con el tiempo, ir cargada por la casa con el ordenador, los cuadernos, bolígrafos, notas…, empezó a ser muy molesto y tuve que buscar un rincón donde instalarme.
En casa tenemos una buhardilla, que apenas usábamos cuando Andrea era pequeña porque la escalera nos daba un poco de miedo. Se hizo más mayor y ambas descubrimos que este sitio era ideal para nosotras. Su cuarto de juegos y mi rincón de trabajo. También es la zona de tortura donde, cualquier día de estos, el Disney Channel acabará conmigo.
Tener un lugar concreto en el que trabajar me ha servido para organizarme mucho mejor. Sin contar con que soy miope y que necesito un ordenador de mesa para poder ver algo. Esto no quiere decir que no siga yendo de un lado para otro con el «kit de acampada». 
Hay noches, como la de la foto, que son mi momento feliz: series, té y leer mientras tecleo las ideas que se me van ocurriendo.

Normalmente no está tan ordenado. Hay juguetes por todas partes, pinturas, libros... Y hablando de libros. Cada estantería está repleta de ellos, con doble hilera, y hay muchos más por toda la casa. Soy el ejemplo de compradora compulsiva que jamás podrá leer todo lo que tiene porque necesitaría otra vida para conseguirlo.
El único inconveniente es que mi otra hija y mi marido «viven» más abajo, y el modo de comunicarnos sin subir y bajar escaleras continuamente no es muy recomendable para oídos sensibles. ¡Odio los gritos! ¡Mamá! ¡María!






Y este es el lugar donde paso parte de mis días. Aquí han visto la luz Cruzando los límites, Una canción para Novalie, Rompiendo las reglas, PQNTD... Me he puesto como un oso comiendo chocolate, bebiendo litros y litros de café, y donde también leo y remoloneo viendo mis series favoritas, o las de Andrea... 


Por cierto, ayer se dieron a conocer los ganadores de los Premios Rosa de la revista RománTica'S. ¿Os suenan? Fue un momento mágico. Desde aquí quiero felicitar a todos los ganadores, especialmente a Titania y a mi compañero José De la rosa, porque se merecen este premio y muchos más. 




2 comentarios

  1. ¡Holaaa! Creo que me he enamorado de tu rincón... de mayor quiero uno igual jaja lo tengo claro ^^ Enhorabuena por el premio, te lo mereces, eso y más

    Un besito

    ResponderEliminar
  2. Felicitaciones por el premio ♥
    Amo ver los lugares de trabajo de los escritores; ¿cómo hacés para que no sea un desastre? Se ve tan lindo y prolijo y acogedor ♥♥
    Un besote.

    ResponderEliminar

Gracias por visitarme y comentar.