Slider

Un poco «caracol»

jueves, 2 de junio de 2016



Los que seguís este blog sabéis que mis publicaciones no siguen ninguna pauta. Un día puedo hablaros de mis proyectos y otro contaros qué hago durante todo un sábado. A veces hasta lo uso a modo de diario o como una especie de confesionario cuya única función es la de oírme a mí misma en voz alta cuando estoy rumiando algo que me preocupa, que me interesa, cuando trato de tomar una decisión.
Hoy es una de esas entradas tipo diario. Sí, ya podéis salir corriendo o cerrar los ojos, porque será una de esas entradas crípticas que al final ni yo entiendo. Pero me gusta escribirlas, conservarlas, y con el paso del tiempo volver a leerlas y ver qué ha cambiado en mí desde entonces. Cómo han cambiado las cosas fuera.
Hoy voy a hablaros de Sara. ¿Quién es Sara? Pues Sara es la protagonista de mi novela romántica adulta (sin publicar). Sara es una mujer muy sensible que siempre ha vivido en un entorno seguro, o al menos ella se siente segura en él. Es callada, comedida, una persona que vive tan en su mundo que no es consciente de nada mucho más allá de lo que ocurre en su propia cabeza. Es una de esas personas que siempre tiene una palabra amable, que detesta los problemas y los enfrentamientos, capaz de justificar lo injustificable y defenderlo aunque vaya en contra de sus propios intereses o incluso la haga sufrir. ¿Por qué? Por un sinfín de motivos que espero conozcáis algún día.

Hay un momento en la vida de Sara que, influenciada por una serie de sucesos y su propio ánimo, toma una decisión y da un paso que nunca antes había dado, que jamás imaginó que daría porque algo así no iba con ella. Un paso que en principio no debería haber tenido apenas trascendencia, ya que se trataba de unos simples pensamientos, condicionados, pero de los que necesitaba deshacerse, quizá protegerse y poder así superar un bache puntual y muy concreto. Lo que Sara no imaginaba es que tras ese primer paso se iba a iniciar una carrera sin frenos y cuesta abajo que lo iba a poner todo patas arriba. Una carrera que la hizo pasar por un montón de etapas: enfado, culpa, incomprensión, valoración, autoconocimiento…


Pues hoy yo me siento un poco Sara. He dado un paso que ha acabado en una carrera sin frenos y aún estoy resoplando y tratando de llenar los pulmones de aire. Todo tiene consecuencias, y es cierto, pero es imposible hacerse una idea del peso que puede llegar a tener esa palabra. Tampoco de la facilidad con la que algo en apariencia sencillo y pequeño puede crecer y crecer y crecer... y volverse muy complicado. Y te ves con cara de póquer pensando «Nos hemos vuelto todos locos». Yo la primera.


Sara es un poco «caracol», cuando su burbuja se agita, tiende a recogerse. Se refugia en las cosas que le gusta hacer, como leer, restaurar viejos muebles, pintar… Y mientras piensa, valora y analiza mil veces ese paso hasta rozar lo compulsivo, casi siempre con el firme propósito de «No vuelvo a dar otro mientras viva, así me maten» (imaginaos la escena final de Lo que el viento se llevó: A Dios pongo por testigo…). Hasta que la burbuja deja de agitarse y entonces todo vuelve a ser plano y seguro. Sara dio un paso que puso su mundo patas arriba y lo cambió todo. 


Bueno, pues mi paso también, ahora estoy en modo caracol. El problema es que lo de restaurar muebles no va conmigo y mis mejores dibujos aún son con palotes. Me queda leer y… Hay una cosa que hace mucho tiempo que quiero hacer. Pero me pasa como cuando pensaba hace unos años que quería escribir, que no me veía capaz. Pero en ese momento también di un pasito y mirad hasta dónde me ha traído, varias novelas escritas y publicadas. Pues este paso me ha dado un empujón en esa dirección, en la de intentar algo nuevo y diferente que llevo mucho tiempo queriendo hacer. No intentarlo sería de cobardes. Y llevo muy mal ser «cobardica» en ese sentido. Así que este verano me pondré a ello.
Si sale bien, os cuento. 


1 comentario:

  1. Hola Que bueno que compartas tus opiniones, pensamientos como un diario, es muy personal y para mi increíble conocer mas sobre a quien admiramos a través de su pluma y que veamos que también tiene dias altos y bajos. Me gusta lo que se reseña de Sara porque me siento identificada, me encierro en una burbuja y me suelo ir siempre a retaguardia. Suerte con esa idea misteriosa.

    ResponderEliminar

Gracias por visitarme y comentar.

CopyRight © | Theme Designed By Hello Manhattan