OPINIONES, CRÍTICAS, RESEÑAS..., Y EL CRISTAL CON EL QUE SE MIREN


Esta entrada se la dedico a una amiga escritora que ayer me llamó muy triste tras haber encontrado una reseña demoledora de su novela. ¡Qué mal me supo decirle ya te acostumbrarás!
Pienso que los escritores deberíamos tener una especie de diez mandamientos que nos ayuden a no volvernos locos; y que el primero debería ser… «No te angusties por las críticas, es imposible gustar a todo el mundo». IMPOSIBLE.
No conozco a un solo escritor que guste a todo el mundo, que siempre lo haga todo bien, que nunca meta la pata, que nunca decepcione…

Mi tesoro



Ayer publiqué una foto en Instagram que despertó la curiosidad de algunas personas. Mencionaba mi lugar de trabajo, ese rincón que tengo en casa para soñar y del que no pienso moverme en todo el fin de semana.
Os lo enseño un poquito y os cuento.
Al principio, cuando empecé a escribir, me apoltronaba en cualquier parte de la casa con el portátil y ahí tecleaba. El lugar dependía del momento del día y de la actividad de mi hija pequeña. He llegado a escribir en el baño mientras ella chapoteaba en la bañera.
Pero con el tiempo, ir cargada por la casa con el ordenador, los cuadernos, bolígrafos, notas…, empezó a ser muy molesto y tuve que buscar un rincón donde instalarme.