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Una nueva etapa, locuras y escribir.

sábado, 16 de septiembre de 2017



Esta mañana me he despertado con el runrún de que debía actualizar el blog (lo tengo todo abandonado desde hace mucho) y, al entrar en él, me he dado cuenta de que la última entrada la publiqué el 16 de febrero de este año. ¡Siete meses!
¿Os habéis dado cuenta? 16 de septiembre… 16 de febrero… 16 de septiembre… Ni planeándolo.
La verdad es que no sé muy bien qué contar. Este blog ha sido siempre mi rinconcito para escribir aquello que se me pasa por la cabeza en ciertos momentos. No tiene una finalidad muy concreta, porque en él hay un poco de todo. Hablo sobre las novelas que escribo, mis ideas, pensamientos, locuras… También me sirve como puente para estar en contacto con todas esas personas que tienen interés en mí y mi trabajo.
Lo cierto es que hace mucho que no contesto emails ni mensajes. Siempre digo que mañana será el día, pero ese mañana se convierte en pasado, y  pasado en la semana que viene… Me da rabia ser tan desorganizada que no logro sacar tiempo para algo que es importante para mí. Cada lector que me escribe es primordial para mí y la simple idea de que pueda parecer lo contrario me entristece.

Así que este rincón me sirve un poco para compensar mi falta de respuestas a esos emails y mensajes. Desde aquí puedo contestar de un modo más general vuestras dudas, peticiones y daros las gracias por todo lo que vosotros me dais a mí. Que sepáis que os voy leyendo y que atesoro cada palabra de cariño y apoyo. También que ese email de vuelta os llegará.
Tengo muchos proyectos, algunos empezados, como una historia paranormal muy ambiciosa que aún tengo que moldear; otra idea que podría catalogarse como Women’s Fiction, más sentimental; una bilogía New Adult, que hasta hace muy poco pensaba que iba a ser mi proyecto inmediato…



Os prometo que no será póstumo (no tiene gracia, ¿verdad).
Bueno, ¿qué puedo contaros?
Hace un par de días que me enviaron desde la editorial la prueba final de Desafiando las normas. Esa copia que será la que se envíe a imprenta en apenas unas horas. Ver el resultado final, tal y como lo veréis vosotros, ha sido especial y aterrador al mismo tiempo. La sensación de que la serie Cruzando los límites está cerrada es más real que nunca y me provoca emociones muy dispares: alivio, pena, alegría, orgullo, miedo…
Esta serie es muy importante para mí y recorrer su camino ha sido precioso, pese a los baches que he encontrado. ¡Madre mía, ahora que lo pienso, ha habido un montón!
Ha sido un viaje de tres etapas muy diferentes entre sí, en las que he crecido, evolucionado y aprendido mucho. Lo mejor: los lectores fieles y los nuevos que han llegado para también quedarse, la ilusión y saber que este mundo que he creado con mis historias sigue creciendo. Lo peor: la sensación de irrealidad que aún siento dentro de ese mismo mundo y que aún me cuesta entender (siempre he dicho que dentro de mí habitan dos personas, yo, completamente ajena a todo lo que no sea mi familia y mi vida «real», y la escritora, esa imagen que veo de mí a través de vosotros); y las expectativas, son una tortura. Cuando sabes que hay tanta gente esperando esta historia, que podría ser una decepción… ¡Ay!



Ha sido mucho tiempo conviviendo con estos personajes, viendo cómo crecían y evolucionaban, cómo llegaban otros nuevos  y encajaban en la historia como si hubieran estado predestinados incluso antes de que yo pudiera imaginarlos. Eric y Spencer son el ejemplo de lo que digo. Su historia ha sido la más difícil de plasmar. La empecé con un sinfín de inseguridades, de ideas preconcebidas, de límites que yo misma me había impuesto con el único propósito de que se pareciera a las anteriores para no decepcionar a nadie. Estuve así durante meses, frustrada y enfadada porque no fluía, porque no me transmitía nada y, sobre todo, porque estaba forzando a esos personajes a comportarse de un modo que no eran. No les dejaba hablar (aunque de eso no me di cuenta hasta más tarde).



Un día exploté, dividida entre abandonarla o hacer algo drástico. Finalmente tomé la mejor decisión de todas: borrar todo el manuscrito, más de la mitad de la novela, y empezar de cero.
No sé si Desafiando las normas será lo que los lectores de esta serie esperan, pero sí es lo que yo quería que fuese. No me gusta conformarme, a mi manera necesito arriesgar, por eso no puedo caer en escribir siempre lo mismo, con personajes idénticos. Esta serie está compuesta por tres novelas y creo que las tres son muy diferentes entre sí, al menos esa es mi percepción. Y como creo que debe ser.
Son muchos los que me preguntan si de verdad es el final de la serie. Sí, es el final tal y como yo la tengo concebida. Caleb, Tyler y Spencer. Tres amigos desde niños, con sus vidas enlazadas desde entonces. Con ellos empieza y acaba Cruzando los límites. Lo que no descarto es escribir en un futuro historias independientes con otros personajes en los que ya os habéis fijado. Dejo la puerta abierta, pero esta será otra etapa si llega su momento.
Y hablando de etapas, ¿qué voy a hacer ahora? ¡Ya lo estoy haciendo!



Pero mis planes se desbarataron por completo hace muy pocas semanas, cuando de la nada apareció una IDEA maravillosa que pronto se convirtió en toda una historia. Jamás podré explicar con palabras cómo surgen mis novelas. Es algo así como una explosión, «boom», y comienza la locura. Pienso que me gustaría ambientarla en tal lugar, comienzo a leer sobre esa zona y, mientras me pierdo en publicaciones, revistas, blogs y webs repletas de información, la trama crece sin que me dé cuenta y cobra vida. Así ha sido con este nuevo manuscrito que progresa por días.
Y es que me gusta que todo sea así de loco. Me ha encantado comprometerme con la serie hasta acabarla, pero tenía cierto tono de obligación (no me malinterpretéis, ha sido una obligación maravillosa). Es solo que tenía ganas de volver a ese caos del principio, cuando no sabes qué clase de historia estás escribiendo realmente, cómo acabará, ni si quiera a que género pertenecerá si se llega a publicar algún día; porque ni yo misma sé qué quiero hacer. Solo pienso en escribir, solo en eso.



Estoy muy ilusionada con «TYODN», es muy diferente a todo lo que he escrito hasta ahora, tanto que he dejado la tercera persona a un lado y me estrenó con la primera. Algo que para mí es un cambio importante. No sé si es especial, original, diferente…, lo tendréis que juzgar vosotros si llega el momento. Pero para mí es todas esas cosas y más. Escribir sobre las personas, sus relaciones, sus sentimientos… Escribir sobre la vida siempre lo es.





En fin, volviendo a la serie. El 6 de noviembre llegará a las librerías Desafiando las normas y para que los nervios no acaben conmigo y la espera no sea muy larga, he pensado que iré publicando cositas sobre la novela, sin destapar nada, claro. Pero quizá esté bien que vayáis conociendo un poco más a Spencer y Eric, también Port Pleasant, curiosidades… ¿Qué os parece?



3 comentarios:

  1. Y de seguro nos encantará tanto DLN como la nueva. Tenes ese toque que hace que amamemos a cada uno de tus personajes aunque sean los malos :P
    Besos desde el otro lado del charco!

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  2. ¡Estoy deseando leer la historia de Eric y Spencer! Madre mía. Siempre es agradable leerte, la verdad. Me encantan estos post, cuando hablas de nuevas novelas y un montón de cosas... pero bueno, en realidad cada vez que publicas algún post lo leo y luego lo releo un montón de veces. Me encanta la idea de #TYODN y que te animes a escribir en primera persona, así los lectores conectamos mejor con los personajes (o por lo menos yo). Aunque cualquier historia que escribas es una delicia para leer. ¡Un beso enorme!
    Pdt: Si algún día llegas a publicar #TYODN lo compraré encantada.

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  3. Estoy anhelando leer la historia de Spencer y Eric. Siempre es un lujo leerte. Amo tus entradas.
    Besos
    Nos leemos

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